DIRESA APURÍMAC INTENSIFICA ACCIONES DE VIGILANCIA SANITARIA PARA GARANTIZAR PISCINAS SALUDABLES Y ASÍ PREVENIR ENFERMEDADES
Como parte de las acciones preventivas para salvaguardar la salud de la población, se desarrollaron inspecciones inopinadas a piscinas públicas y privadas de uso colectivo en la región Apurímac en cumplimiento y aplicación de la Directiva Sanitaria N° 033-MINSA sobre la Vigilancia Sanitaria de dichos espacios de esparcimiento con miras a controlar posibles factores de riesgo.
Esta actividad conjunta estuvo a cargo de la Digesa del Ministerio de Salud y la Diresa Apurímac, y la supervisión técnica se realizó en piscinas recreacionales, deportivas, formativas, públicas y privadas de uso colectivo.
La bióloga de la Digesa, Ana Che León, encabezó los trabajos de control, en el que participaron de forma activa personal de la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental (DESA), de la DISA Apurímac II – Andahuaylas y de las unidades ejecutoras de salud en Apurímac, aplicando la Directiva N° 033-Minsa/Digesa Vol 2, Anexo 1 y Anexo 2, Tabla de calificación para el cálculo del índice de calificación sanitaria de piscinas.
En esa línea, los establecimientos que brinden el servicio de piscinas públicas y privadas de uso colectivo, deben cumplir cuatro criterios para determinar su salubridad, como es el caso de la calidad microbiológica (turbiedad del agua, concentración del cloro y ausencia de coliformes fecales).
También las debidas condiciones de las instalaciones (contar con duchas, servicios higiénicos, lavapiés, entre otros). Asimismo, la calidad de limpieza (local y estanque deben estar limpios, tampoco deben existir criaderos de Aedes Aegypti, zancudo que transmite el dengue, zika o chikungunya). Finalmente, el criterio de control documentario (registro sanitario y licencia de funcionamiento).
Además, se procedió a la toma de muestra de agua de piscinas para la determinación de Amebas de Vida Libre (AVL), conocida también como ‘ameba come cerebros’, que son procesadas en el laboratorio de Digesa y así detectar la presencia o no de estos parásitos unicelulares microscópicos (protozoos) que afectan la salud de las personas.
Si el local cumple con los requisitos establecidos por norma, se le entregará un sticker de salubridad que deberá estar pegado en el frontis de la piscina para que el público pueda verlo a simple vista. Mientras que los establecimientos que incumplan los mencionados criterios serán declarados “No saludables”.
De esta manera, la Diresa Apurímac, liderado por el director regional Roger Peralta Montes, se mantiene vigilante para que los dueños y administradores de las piscinas cumplan con todos los requisitos establecidos en la normativa vigente y brinden una atención de calidad en salvaguarda de la salud de los usuarios y sus familias.































